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La Otra Pandemia

Octubre 22 de 2020

La Otra Pandemia

Juan E Berrio – Articulo de Opinion

Mientras el mundo le hace frente a la peor pandemia del siglo XXI, hay otra pandemia que crece paralelamente a la causada por la infección del coronavirus Covid-19; la xenofobia. Hace 4 meses mientras todo esto empezaba en la provincia china de Wuhan, ya el mundo empezaba a dar muestras de un creciente problema de xenofobia a razón de un virus que no entendíamos muy bien y que ya daba señales de ser altamente contagioso. En occidente, países como Estados Unidos ya tomaban decisiones de cerrar sus fronteras a todas aquellas personas provenientes de China y de casi todo Asia sin discreción alguna (excepto ciudadanos americanos, cabe aclarar). En principio estas medidas fueron tomadas como parte de una protección legitima para prevenir la expansion del virus más allá de China y sus fronteras.  En el caso de Colombia, el gobierno en cabeza de el Presidente Ivan Duque hizo lo propio, cerrando todas sus fronteras el 16 de Marzo del año en curso. Pues bien, esto siguiendo los consejos de la Organización Mundial de la Salud (WHO por sus siglas en Inglés). Sucesivamente, todos los gobiernos a nivel mundial hacían lo mismo. No obstante, irónicamente éstas medidas sirvieron como caldo de cultivo para nuestra otra pandemia.

En un parón forzado e inesperado, el distanciamiento social se volvió la realidad de millones de personas alrededor de todo el planeta, la cual hoy en muchos casos sigue alimentando el miedo y el pánico colectivo, siendo estos dos la base para que la xenofobia florezca a una marcha acelerada.  De acuerdo con la cadena de noticias Norteamericana NBC, la semana del 26 de marzo, fueron reportados 650 actos de racismo contra miembros de la comunidad Asiático-Americana dentro de los Estados Unidos (Kandil, 2020). Todas las víctimas de estos actos de violencia tienen un factor en común aparte de su ascendencia étnica, y es que todos sus agresores los culpan del virus sin saber que muchos de ellos nacieron y crecieron en Estados Unidos; en otras palabras son tan Americanos como el propio presidente de ese país. Aún así, el Presidente Donald Trump en vez de condenar estos actos inmediatamente, se demoro en darse cuenta de el problema que se tejía; escogiendo el camino contrario y mediante el uso de palabras desobligantes hacia los chinos, se negó a llamar al virus por su nombre (Covid-19) y en su lugar lo llamó virus chino; consecuentemente esto oxigenó aún más la otra pandemia.

Europa  y Latinoamérica tampoco han sido ajena a los efectos de la otra pandemia. Según el portal de la revista Time, en las semanas previas al 6 de Marzo el número de casos por agresiones raciales a estudiantes, inmigrantes y/o ciudadanos Asiático-Británicos se duplicaron a razón de la crisis del coronavirus en ese país (Haynes, 2020). Esto, por nombrar en especifico al Reino Unido. Sin embargo, éstas tendencias xenófobas han replicado a lo largo y ancho del viejo continente. En Latinoamérica, Brasil ha sido el país con más caso de xenofobia en contra de su diaspora asiática ya que es el país que registra mas inmigración de procedencia oriental en la region, y principalmente se compone de personas de origen china y japonesa. De acuerdo al portal de internet de el medio Colombiano RCN Radio, El Instituto  Sociocultural Brasil-China (Ibrachina), a recopilado del internet en redes sociales como Facebook y otras, un aumento considerable de discursos de odio y racistas en contra de la comunidad Asiática. “Pueblo chino, parad de comer gatos venenosos” y “los chinos son inhumanos, me dan asco” son dos ejemplos que nombran en el articulo de el medio Colombiano ( Agencia Efe, 2020). Lo verdaderamente inquietante de esta radiografía es el hecho que mientras el mundo se enfrenta al Covid-19, la xenofobia ha ganado tracción y un espacio en las sociedades del mundo democrático en Occidente. Aun así, tal y como el Covid-19, su expansion no es localizada en el mundo occidental y ninguna parte del mundo parece ser inmune, tal y como sucede con el Covid-19. En Asia los turistas de occidente están experimentando lo mismo de manera opuesta

Antes de que el Covid-19 fuera la realidad diaria, la geopolítica mundial se estaba tensionando por el tire y afloje que causaba la guerra comercial entre China y Estados Unidos.  En tiempos del Covid-19, esta tension se ha trasladado a que los gobiernos de los países mencionados se culpen y adjudiquen la aparición de el virus, uno al otro. Siendo así, esto promovió el clima perfecto para que en Asia hubiera una reacción similar de xenofobia, pero de manera opuesta. Durante el mes de Febrero y gran parte de Marzo cuando el epicentro y foco de la pandemia del Covid-19 estaba localizada en Europa (Italia, Francia y España), muchos gobiernos regionales aprovecharon para culpar a los occidentales de ser los portadores de el virus. De esta manera tomando acciones de orden racistas y xenófobas similares a las que han venido sucediendo en Occidente. En el curso de recopilación de información para este articulo, me encontré con el relato de Daniel Cabrera. Cabrera, es un Joven Colombiano que salió hace mas de un año desde Colombia a cumplir su sueño de darle la vuelta al mundo en moto. La pandemia del Covid-19 lo dejo encerrado en Myanmar.

En su relato después de estar un mes encerrado dentro de ese país, Cabrera me cuenta “ Soy blanco y estoy tatuado. Desde hace 1 mes no me dejan entrar a los restaurantes, me regañan en la calle por no usar tapabocas sin que nadie más lo use. Los hoteles y hostales cierran y lo sacan a uno. La gente sigue actuando normal como si no estuviera sucediendo nada. Hay servicio publico, hay fiestas, hay reuniones en la calle, pero cuando uno pasa lo miran mal. Si voy a comprar algo, me lo cobran mas caro por verme occidental. El miedo de la gente hacia mi es estúpido pero real”.

Adicionalmente en India, diez turistas de diferentes países de occidente recibieron un castigo por no acatar las medidas de confinamiento impuestas por el Primer Ministro de ese país. Según el portal de noticias Argentino de internet infobae, diez turistas de procedencia mexicana, israelita, austriaca y australiana, les dieron un castigo que consistía en escribir 500 veces “Lo siento” (Infobae, 2020). Ahora bien, el problema no es que los hayan castigado por haber salido a las calles durante el confinamiento, ya que en cualquier parte de el mundo donde el confinamiento lo hayan impuesto de una manera obligatoria pasaría lo mismo. Sin embargo, cuando se revisa la información proporcionada por el medio argentino, todos estos turistas salieron para hacer diligencias consulares en busca de volver a sus países de origen. Cuando esto era tratado de ser explicado a las autoridades locales de la ciudad Rishikesh, los policías hacían caso omiso, los trataban de manera condescendiente y les decían que los castigos podían ser peor si ellos fueran ciudadanos de India.

Estos casos entre muchos otros, son la muestra palpable de el crecimiento incontrolado que ha tenido la xenofobia en medio de la crisis sanitaria más importante de el siglo hasta el momento. Una crisis que obligo al mundo a parar en seco para prevenir la expansión de un virus que no tiene preferencias de raza, ideología política, religion o clase social. Invitándonos a reflexionar sobre nuestro papel en el mundo, nuestros sistemas económicos y de producción , y de igual manera nuestros sistemas de salud y los seguros medicos. No obstante, la otra pandemia a mostrado una de las peores caras o facetas de nuestra especie. Para la fecha que este articulo se escribió, aun no tenemos una cura, vacuna o un tratamiento que muestre resultados satisfactorios para combatir el Covid-19, lo mejor que podemos hacer hasta el momento es el distanciamiento social. Aun así, la vacuna para la otra pandemia siempre a residido en nuestro interior, en nuestra moral, ya que para combatir los efectos de la xenofobia tenemos que apegarnos a nuestros sentidos de solidaridad y dejar a un lado los prejuicios. Esta en nosotros dejar que la otra pandemia se salga de control o no. Si lo hace, las implicaciones políticas y sociales podrían tener un efecto mas profundo y devastador que las causadas por el Covid-19.

Referencias